Los concejales firmantes de ese manifiesto (de IU, que al ser mayoría en cada uno de esos 11 municipios andaluces, lo han hecho institucional) tienen razón en muchas consideraciones históricas y actuales de la Monarquía, pero lo han cargado de utopía, ideología, nostalgia y cierto olor a naftalina.

 Hablan de una utópica forma de Estado Federal al que aspiran (una república federal) sin explicar previamente qué Estados existían anteriormente para poder llegar a dicha Federación, aunque algunos sospechamos que detrás de dicha propuesta está la leyenda de los “diversos pueblos que componen nuestro Estado” aquellos “…territorios federados”, que en la “Edad oscura” firmaron un tratado intergaláctico. Dicho tratado está muy de moda en los ambientes de la sociedad política de este país.

 Mezclan la forma de Estado (república), la forma de Gobierno (de la que no hacen mención alguna, ¿oligarquía? ¿democracia?) con una opción política determinada y legítima con aspiraciones sociales, económicas y sindicales dignas.

 Hablan de unas Cortes Generales de la República y de un Gobierno Federal como Entes cuya estructura y elección ya está dada por “no se sabe quien”.

 De su contenido se desprende que para ellos la republica es una opción que actualmente solo afecta a una determinada ideología “hacemos un llamamiento al conjunto de los hombres y mujeres de izquierdas…” y que así ha sido históricamente. Se proclaman únicos herederos del republicanismo, olvidando que los que llevaban ese adjetivo en la época de la transición no los “legalizaron”. Ellos, en cambio, tragaron con los borbones.

 Rezuma nostalgia de repúblicas pasadas y está cargado de los tópicos tradicionales de la izquierda convencional al considerarla como ” ….un medio para superar los límites …de…la economía capitalista….” (internacionalismo obrero, anticapitalismo, antiliberalismo, anticatolicismo, provisión pública de bienes y servicios, etc.).

 Ponen demasiados adjetivos a la democracia que dicen perseguir (democracia participativa, democracia radical, democracia política) como se hacía en otros tiempos (democracia popular, democracia orgánica) y se sigue haciendo en otros lugares (democracia bolivariana) y quieren “profundizar en la democracia política” sin explicar las premisas básicas que se tienen que dar para que exista la DEMOCRACIA sin adjetivos.

 En el mejor de los casos, es una propuesta a tener en cuenta, pues nos indica que hay mucha gente con ganas de cambio y no quieren ser los últimos en participar.

 Tienen que darse cuenta de:

“O LA REPÚBLICA ES DE TODOS O NO SERÁ”.

 Después de escribir estas líneas dicen que el representante de IU del Ayuntamiento de Sevilla ha integrado a dicho Ayuntamiento en esta plataforma y que Javier Arenas ha pedido a Chaves que se oponga a esta plataforma.

Lorenzo Alonso.

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